Administración de tesorería: Cómo llevar el control en una empresa

Administración de tesorería para empresas

La tesorería constituye uno de los aspectos de mayor cuidado y relevancia dentro de las empresas. Su importancia es de tal magnitud, que entre los servicios contables podría ser considerada como la columna vertebral de un negocio. Esto se debe a la potestad que se le atribuye en cuanto a coordinar todas las operaciones relacionadas con el flujo monetario.

Función de la tesorería

Las grandes corporaciones suelen otorgarle el control del departamento de tesorería a un director financiero. En el caso de la pequeña y mediana empresa (Pyme) esta función se encuentra a cargo de un contador. Es por ello que, en Colombia, un país caracterizado por su elevado número de emprendedores, no es sorpresa observar gran cantidad de personas interesadas en aprender día a día lo relacionado a esta materia.

Aun así, la asesoría contable en Bogotá por ejemplo, cuenta con gran variedad de profesionales con amplia experiencia contable y financiera. Al fin y al cabo, una asesoría experta siempre es lo más recomendable.

Sin embargo, no está demás que los dueños de las empresas entiendan los procesos que encierran las tareas administrativas y contables. Esto se debe a que deben participar también en las estrategias relacionadas con las operaciones de tesorería.

En ese sentido, el objetivo de la función tesorera siempre será optimizar el flujo de las compras y ventas controlando la liquidez, así como manejar los presupuestos respectivos para cumplir con los pagos pendientes. Asimismo, esta función permite ahorrar capital para el impulsar estrategias de crecimiento.

Recomendaciones básicas para gestionar la tesorería de una empresa

Disponer de un buen flujo de caja es determinante para tener capacidad de responder en el caso de eventualidades o para aprovechar oportunidades de inversión. Es importante conocer las medidas fundamentales para manejar la tesorería dentro de un negocio de manera eficiente:

  1. Ajustarse a un presupuesto de tesorería definido: la prioridad está representada por la planificación y ejecución de pagos y cobros. Una óptima estrategia que garantice el flujo de efectivo, evita la falta de liquidez para cumplir con compromisos y obligaciones, evitando recargos o sanciones.
  2. Fomenta una buena cartera de clientes: establece una dinámica en la que tus clientes liquiden sus facturas en plazos no mayores a 30 días, alargando esos plazos solo de ser necesario. Esto además permitirá cumplir con los compromisos (nómina, impuestos, proveedores, créditos y demás) justo a tiempo.
  3. Crea estrategias para promocionar el pronto pago de facturas: estimular a tus clientes mediante promociones de descuentos o bonificaciones para que cancelen sus facturas antes de los plazos. Esto tiende a beneficiar considerablemente el flujo de efectivo.
  4. Manejo de los medios electrónicos: automatizar los trámites bancarios y comunicarse con clientes y proveedores a través de los recursos electrónicos. Esto permite gestionar a distancia las operaciones sin necesidad de desplazarse para realizar trámites, y a su vez ahorra tiempo y dinero.
  5. Contar con un programa de facturación: un software para facturar resulta vital para acelerar los procesos y disminuir las demoras de cobro. En el mercado existen múltiples herramientas que también simplifican labores de contabilidad, cobros, pagos e inversiones. Lo más recomendable es determinar cuál es la que mejor se ajuste a las necesidades de cada negocio.
  6. Reestructura deudas: una alternativa para cumplir con los compromisos económicos puede ser la cancelación de créditos y deudas a través de un nuevo préstamo bancario. Solo en los casos que sean necesarios, esta medida puede representar una ventaja al permitir aumentar plazos y disminuir intereses.

En definitiva, la tesorería es parte fundamental de las compañías, un manejo eficaz de esta área permite tomar previsiones a corto, mediano y largo plazo, además de brindar un ambiente de tranquilidad y estabilidad a la empresa, preparando las condiciones propicias para el crecimiento.